Mostrando entradas con la etiqueta dependencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dependencia. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de junio de 2018

NECESIDAD INDIVIDUAL DE RECONOCIMIENTO


Somos seres sociales; precisamos vivir en sociedad, y precisamos ser reconocidos por el grupo en que nos movemos; pero no debemos buscar el reconocimiento a cambio de perder nuestra individualidad. Debemos aceptar y potenciar la individualidad de cada cual. Los grupos de poder intentan que seamos gregarios, comparsas para manejarnos más facilmente.
Como ciudadanos tenemos una gran responsabilidad en conseguir una sociedad civilizada, respetuosa con el discrepante, para formar entre todos una sociedad equilibrada
y justa.
Reproduzco un pequeño fragmento sobre el "reconocimiento". 
El reconocimiento nos provoca sensaciones positivas, además de estables si es continuado. Suele ser acumulativo, enormemente importante para la individualización y la autoestima, y un acicate para llevar a cabo el proyecto de vida personal. De alguna forma, somos sociales porque precisamos de los demás, y un aspecto que precisamos, aparte de otros, es el reconocimiento como ser individual, singular, aceptado y, si es posible, reconocido y querido. El reconocimiento puede ser negativo, lo que no podemos soportar es ser transparentes.
Debemos diferenciar reconocimiento de dependencia. Precisamos que nos reconozcan como «lo que somos», y ese «somos» lo hemos trabajado y establecido individualmente; es por lo que los demás nos reconocen y valoran. No tiene por qué ajustarse a las pautas dominantes, antes bien, cuanto menos gregarios y más diferenciados seamos, es decir, menos dependientes de lo establecido, más reconocida será nuestra individualidad, para bien y para mal. El reconocimiento, pues, no es dependencia. Otro aspecto es que nos guste ser apreciados, valorados, etc., y que de alguna forma lo busquemos.
Precisamos el reconocimiento de los otros. Lo precisamos para enfrentarlo a nuestra individualidad. Toda coexistencia es un reconocimiento. Precisamos de los demás para saber que «somos».
Adela Cortina escribe:
 Todos los seres humanos necesitamos el reconocimiento de los otros para llevar adelante una vida realizada, precisamente porque el individualismo es falso: precisamente porque el núcleo de la vida social y personal no es el de individuos aislados que un buen día deciden asociarse, sino el de personas que nacen ya en relación, nacemos ya vinculados.
 Prosigue:
 El vínculo del cuidado es el que nos permite sobrevivir, crecer y desarrollarnos biológica y culturalmente. Pero el reconocimiento mutuo de la dignidad, de la necesidad de amor y estima, es indispensable para llevar adelante una vida buena, una vida feliz.[1]
Efectivamente, el individualismo teóricamente puro es falso y, además de imposible, negativo para ser feliz.
Pero es muy importante el librepensamiento y honradez intelectual para no dejarse manipular por los diversos poderes.
.....
De mi libro "Salud y felicidad". Edt. SalTerrae



[1] CORTINA, Adela, Para qué sirve realmente la ética, Paidós, p. 126- 2013

martes, 23 de enero de 2018

INDIVIDUALIZACIÓN Y FELICIDAD

INDIVIDUALIZACIÓN Y FELICIDAD
Es necesario pasar de la dependencia absoluta que experimentamos en la infancia, en la que estamos sometidos a los adultos, sobre todo a los padres, a la máxima individualización, sabiendo que nunca va a ser total, fundamentalmente porque somos seres sociales.
Refiriéndonos a la dependencia social, necesitamos de los otros para la procreación, que dará lugar al primer grupo, el núcleo familiar formado por la pareja y los hijos. Precisaremos de las otras familias, de los otros pequeños grupos sociales elementales, para asegurar nuestra subsistencia con la producción de alimentos, para la defensa, para ayudarnos en la adversidad. Así se formaron los primeros poblados. Desde ese momento, ya fueron necesarias normas, que obligaran a todos, para organizar y regular la convivencia, y resolver los conflictos. Se erigieron los primeros líderes para la coordinar, interpretar y hacer cumplir las normas y leyes que se habían dado. Así, en sentido ascendente, se formaron los pueblos, las ciudades, las regiones, las naciones, las organizaciones supranacionales, etc.
También somos sociales porque precisamos de los otros para reconocernos. Precisamos ser valorados, ser admitidos en el grupo social; también, ser queridos. Algunos, en una deriva patológica, aunque frecuente en la especie humana, precisan ser temidos; pero aun en las valoraciones negativas nos reconocemos; no podemos vivir si somos invisibles para los demás. De ahí, en una interpretación subjetiva, que a veces no coincide con la objetiva, extraemos datos para conformar nuestra autoestima.
El ser seres sociales, necesario para la procreación, para la organización comunitaria, lleva consigo la necesidad de dependencias. Algunas son el tributo que debemos pagar para organizarnos y permitirnos vivir con determinadas ventajas (defensa, comercio, sanidad, educación, leyes, etc.); otras nos las imponemos de forma consciente o inconscientemente. Las dependencias van a ser lastres que nos van a dificultar volar hacia la individualización teórica, y, en definitiva, van a influir positiva y negativamente en la felicidad subjetiva.
Las vicisitudes positivas y negativas en el trabajo, en la salud y en otros aspectos importantes, son irremediables; también con las personas que tratamos, con las que queremos. Van a ocasionar luces y sombras, y en consecuencia sensaciones positivas y negativas. En este sentido es imposible el proceso de individualización, hasta el punto de que no influyan. Llevado al extremo nos abocaría a una vida sin sentimientos, lo cual sería negativo. Es uno de los artefactos de la felicidad. No necesariamente el afecto debe ser correspondido en la misma medida.
Pero la individualización es un proceso necesario, aunque difícil. Todo va a tender a que seamos dependientes, a que no seamos libres. Los padres educan en valores, pero, en general, sin ser conscientes, tratan de proteger en exceso, a veces, de domesticar, a los hijos para que sean compatibles con la corriente que toca vivir. Que no sean conflictivos. Que se adapten a la sociedad para que no tengan problemas. En general, no educan para ser hombres y mujeres libres. Es una grave equivocación. Se debe educar en librepensamiento, precisamente para evitar la dependencia; potenciando las cualidades; inculcando valores; mirando hacia nuevos horizontes si así lo desean; formando individuos reflexivos, pero autónomos.
Es una formación no convencional que puede salirse de lo establecido y puede ocasionar problemas, pero también muchos beneficios. Los hombres y mujeres grandes en el mundo, que lo han cambiado o han ayudado a hacerlo mejor, han sido personas que no se han movido dentro de las líneas culturales, profesionales e, incluso, sociales de lo establecido. El mismo defecto, con frecuencia, cometen los educadores en los colegios, cuando su finalidad debería ser formar personas que utilicen sus potencialidades para buscar su proyecto de vida personal, y para influir en la sociedad en la que vive y mejorarla.
En la sociedad actual, se ponen trabas para la individualización, porque interesan personas manejables, que sigan el dictado y las corrientes pautadas por las clases dominantes, y también por los poderes en la sombra.
(Continuará)


De mi libro "Salud y felicidad". Edt. SalTerrae


sábado, 9 de mayo de 2015

ALCOHOL. CONSUMO RESPONSABLE

Alcohol. Consumo responsable.

Ángel Cornago Sánchez

En los dos artículos anteriores, he hecho referencia al alcoholismo como enfermedad de dependencia, y a sus consecuencias sobre la salud en los distintos órganos y sistemas. Ambos problemas, aparecen consumiendo cierta cantidad de gramos al día con asiduidad, y durante tiempo prolongado. Me voy a referir ahora al consumo responsable, entendiendo por tal, el que no nos va a producir efectos negativos, y nos va a permitir gozar de los efectos positivos que puede tener.
La cantidad para etiquetar este consumo como tal, debe ser  aproximadamente por debajo de los cuarenta grs. de alcohol al día (en la mujer la mitad), pero hay personas susceptibles que con esta cantidad pueden presentar síntomas de irritabilidad, incluso agresividad y embriaguez. En estos casos, las cantidades deben ser menores, e incluso deben abstenerse, pues son especialmente sensibles.
Una advertencia muy importante es que, para los que ya son alcohólicos aunque hayan dejado de beber, dichos criterios no sirven. En estos casos la abstinencia debe ser total y para siempre, pues la dependencia es muy fuerte y el alcohol se comporta como una potente droga que no permite pequeñas dosis.
Otro aspecto importante que atañe a todos, es que aun con consumo responsable, no se debe conducir, ni manejar máquinas, ni realizar trabajos de riesgo. No se debe beber en el embarazo, ni se debe dar a los niños aunque sea en pequeñas cantidades. Tampoco se debe beber en el trabajo. Ojo a la interacción del alcohol con medicamentos, sobre todo con tranquilizantes y con los que se utilizan en psiquiatría: potencian la acción.
El alcohol a pequeñas dosis, produce cierta euforia, favorece la desinihibición y una actitud positiva para la comunicación, por eso es frecuente tomarlo en momentos lúdicos, de reuniones familiares o de amigos.
Hay estudios que demuestran que una copa de vino tinto al día mejora el funcionamiento del corazón, baja la TA. (más de 40 grs/d. sube la tensión arterial). Parece prevenir el Alzheimer. Son estudios que pueden estar sesgados por intereses de los productores y que hay que seguir corroborando.
Resumiendo, el alcohol consumido de forma moderada y ocasionalmente, nos puede mejorar la actitud en esos momentos especiales que pasamos con amigos o con la familia, siempre que lo consumamos de forma responsable y no tengamos que asumir riesgos de conducción, etc. Consumir diariamente una o dos copas de vino al día, pero siempre menos de 40 grs., parece ser beneficioso, aunque se debe seguir confirmando con estudios sucesivos.
(De momento, con esto termino el tema del alcohol.)

Ángel Cornago Sánchez 

jueves, 7 de mayo de 2015

PROBLEMAS DE SALUD QUE PRODUCE EL ALCOHOL

Lesiones que produce el alcohol.

Recuerdo que el alcohol puede producir dependencia, lo cual ya es una enfermedad, enfermedades producidas por su ingesta que puede afectar a muchos órganos y sistemas que vamos a tratar aquí. En no pocas ocasiones la dependencia irá asociada a lesiones orgánicas, aunque no siempre.
Voy a repasar de forma somera los efectos que sobre la salud puede producir el alcohol sin entrar en detalles, por hacer un escrito que se lea fácil y no sea largo.
Recuerdo los "problemas sociales" que puede producir, que aunque no son de salud pueden ser tan graves o más en algunos casos: problemas familiares, problemas de tráfico, económicos, sexo de riesgo, accidentes laborales, absentismo laboral, legales (un % alto de delitos tienen relación con el alcohol). Suicidios…
Fases progresivas que se pueden producir después de una ingesta de alcohol más o menos importante: Euforia.Excitabilidad.Descoordinación.Sopor.Coma…Muerte. Durante o después de la ingesta aguda es cuando se producen muchos de los problemas sociales que he enumerado, fundamentalmente de tráfico, legales, sexo de riesgo, familiares, etc. También durante las frecuentes ingestas de los bebedores crónicos.
Bebedor crónicoSALUD Y ALCOHOL.
En general, son precisos a partir de unos 80 grs./d. en el hombre y 40 grs./d. en la mujer, aunque es variable. Es importante el tiempo de ingesta que, asimismo, es variable.
El alcohol afecta a diversos órganos y sistemas, la mayoría de las veces de forma solapada, sin apenas dar síntomas, de tal forma que, con frecuencia, no se reconocen como tales hasta que se hacen patentes.
- Alteraciones Psicológicas: Ansiedad. Depresión. Irritabilidad. Agresividad. Implicado 50% homicidios. Suicidios tasa de 9 a 22 veces más altas. Celotipia (celos infundados).
- Aparato Digestivo: - Esófago: trastornos de la motilidad. Reflujo. - Estómago: gastritis aguda. Gastritis crónica con metaplasia. Cáncer? - Intestino delgado: Diarreas. – Pancreas: Pancreatitis crónica. Pancreatitis aguda. – Hígado: Hígado graso. Hepatitis alcohólica, Cirrosis hepática.
- Sistema Cardiovascular: Disminuye la contractibilidad del corazón. Aumenta la vasodilatación periférica. Aumenta la tensión arterial. “Corazón de fin de semana” (arritmias). Afecta al músculo cardiaco: Miocardiopatia. - Accidentes vasculares cerebrales.
- Sistema nervioso: Anmesia alcohólica. Neuropatía periférica. Síndrome de Wernike: (Oftalmoplegia, Ataxia. Confusión). Sindrome de Korsakof: (Disminución de la memoria. Alucinaciones. Confusión. Confabulación. Cambios de personalidad). Degeneración cerebelosa. Perturbaciones de la memoria. Demencia alcohólica. Alucinaciones alcohólicas. Delirio crónico. Intoxicación patológica.
- Aparato genitourinario: - Dosis moderadas aumento de la apetencia sexual. Disminución de la erección. En dosis más intensas en los varones atrofia testicular. En la mujer a dosis continuadas: Amenorrea. Atrofia ovárica. Esterilidad. Abortos espontáneos. - En el embarazo: malformaciones en el feto.
Son los problemas más importantes de salud que puede producir el alcohol. Tal vez el mensaje primordial es que las lesiones se van produciendo en muchos casos de forma solapada y lentamente, de tal forma que apenas dan síntomas o no se reconocen como secundarios a su ingesta. Cuando se presentan los síntomas importantes, las lesiones suelen ser graves. Muchas de estas patologías pueden llevar a la muerte.
También es cierto que si se suprime la ingesta a tiempo, muchas lesiones se recuperarán, o al menos frenarán o estabilizarán su evolución. El organismo quedará sensibilizado para siempre (con poca cantidad podrán reactivarse los síntomas y la evolución de la enfermedad). No existe un antídoto para seguir bebiendo y contrarrestar los efectos del alcohol.


Ángel Cornago Sánchez.