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sábado, 28 de noviembre de 2020

INFORMACIÓN ?

             INFORMACIÓN ?

Vivimos un momento histórico en el que la información está al alcance de todos. No me refiero solo a noticias, sino a datos científicos, culturales, etc. Debería traslucirse en un aumento de la cultura y de la formación como ciudadanos. Todos podemos saber un poco de todo, y más de temas que nos interesen. En principio es positivo, porque todo lo que suponga que lo miembros de la sociedad seamos más cultos, debería traslucirse en que somos más formados, más informados y más difícilmente manipulables.

Así debería ser, pero no lo es. Estamos en una época de decadencia. Sabemos más, o al menos tenemos posibilidades de saber mucho más, casi de todo. Hay muchas publicaciones en papel, en las redes, medios de comunicación, televisiones, medios digitales, etc., que están al alcance de cualquier ciudadano, pero que no se trasluce en aumento del nivel cultural de la población. Sabemos muchas cosas, tenemos muchos conocimientos, pero no los tenemos introyectados. Son conocimientos superficiales, sin enjundia. Sabemos más, pero reflexionamos menos.

Pero insisto, a mi juicio, estamos en una época de decadencia. Nunca como ahora ha existido la posibilidad de manipular a la sociedad, incluso llegando a la intoxicación. Los medios de comunicación, la mayoría, están en manos de poderes económicos y políticos que los emplean, no para formarnos más, no para hacer una sociedad más sabia, más justa, más concienciada, sino para manipularnos, en pro de sus intereses partidistas políticos, de grupo, o económicos. Este es el gran problema en este momento: la manipulación del ciudadano.

Además, no todo lo que está en las redes es cierto. Por una parte, están las noticias falsas manejadas por grupos interesados; hay multitud de opciones sobre muy diversos temas, pero muchos de ellos no verificados; es fácil que tengamos acceso y podamos opinar sobre cualquier tema. Pero todo lo que hay no es de calidad, no tiene enjundia, no está demostrado, o está destinado a manipular. Entre tanta maraña de información es fácil desorientarse y beber conceptos falsos.

Por último, lo más importante. Debemos estar formados, siempre, y más en este momento, en la reflexión y en el análisis cuidadoso de lo que leemos y de lo que pretenden vendernos a veces como ideales. Eso se logra formando nuestra capacidad de juicio. No es cuestión de tener muchos conocimientos, sino primordialmente de formarnos en la independencia, en la honradez intelectual y tener criterio propio. Hay que revisar lo que intentan vendernos, sobre todo los partidos políticos, asociaciones, grupos económicos, líderes, etc. Seguramente no pretenden informamos justamente, sino que les “compremos” su mercancía, e incluso que nos hagamos acólitos de sus grupos; en definitiva, utilizarnos.

 

Ángel Cornago Sánchez

Fotografía: propia.


viernes, 24 de julio de 2015

LA CORRUPCIÓN NO SOLO ES ECONÓMICA

LA CORRUPCIÓN NO SÓLO ES ECONÓMICA

Ángel Cornago Sánchez

La corrupción económica entre los políticos lleva ocupando las portadas de los periódicos, desde hace unos años. Bienvenida sea. Era un tema que la democracia tenía pendiente y que había que atajar, en una lucha sin cuartel para moralizar la vida pública. Debe ser una actitud de “no retorno” y de continua vigilancia, porque es fácil volver a las andadas.
Hay otras corrupciones, tan graves como las económicas y que se dan a diario sin que tengan eco en la opinión pública. Me refiero a la perversión en los fines, que sin el menor sonrojo utilizan los políticos, y no menos muchos periodistas, vendidos a las ideologías correspondientes.
Los políticos con frecuencia utilizan medias verdades, y a veces incluso mentiras, para denostar al adversario, o para sacar rédito electoral. El “todo vale” para manejar al ciudadano es grave, y es el pan nuestro de cada día. A veces los argumentos son tan simples y groseros que no se mantienen, y se vislumbra claramente que son sesgados. En realidad no nos tienen ningún respeto, nos tratan como a ciudadanos de un ínfimo nivel intelectual.
Algunos medios de comunicación, algunos periodistas, hacen lo mismo. Pervirtiendo su teóricamente sagrada función de informar con veracidad, sesgan las noticias, cuando no, ponderan con entrevistas preparadas a determinados políticos, intentando ridiculizar, y a veces hasta envilecer, al adversario. En vez de intentar hacer información, reflexión, para que el ciudadano sea el que decida con datos lo más objetivos posibles, nos intentan manipular.
Los ciudadanos lo tenemos crudo. No debemos dejar que nos manipulen, debemos tener criterios propios. Utilizan informaciones sesgadas, incluso manipuladas, junto a frases o axiomas que todos suscribiríamos, e incluso unidas a una carga emocional para que sean más eficaces los mensajes y los asumamos con más facilidad.

Ángel Cornago Sánchez