Mostrando entradas con la etiqueta mindundis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mindundis. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de agosto de 2020

LA MODA DE LOS MINDUNGUIS

 

LA MODA DE LOS MINDUNGUIS

 

Hace tiempo, leí el calificativo que dedicaba una persona, un tanto “guay”, soberbia y petulante, se supone que culta e instruida, a intelectuales no conocidos, o a personas que cultivan y trabajan el pensamiento, aunque no están en los podios de la fama. Los etiquetaba de “mindunguis”, en general, para denostar sus opiniones. Mindungui, quiere decir “don nadie”, persona sin importancia, sin influencia.

Por supuesto, no estoy de acuerdo. Creo que casi nadie es “mindungui”, excepto los faroleros, los frívolos, los petulantes, que piensan que por su posición o por su título tiene ganada la acreditación de sus opiniones. También, somos testigos con frecuencia, de ídolos de cartón piedra, de papel couché, de tertulianos de muy dudoso nivel, de deportistas, etc., que se permiten, fundamentalmente en las televisiones, opinar sobre los más diversos temas, desde los púlpitos que le proporcionan los medios de comunicación, en un enfoque generalmente frívolo y decadente. Estos medios de comunicación promocionan en sus televisiones este tipo de tertulias y personajes que, poco pueden aportar a la sociedad, antes, al contrario, decadencia disfrazada de entretenimiento.

En mi ya larga vida, he escuchado opiniones agudas, certeras y análisis inteligentes de situaciones, a personas apenas sin formación, y he sido testigo de opiniones vacuas a personas con títulos académicos.

Por otra parte, todas las personas podemos opinar, tenemos derecho a ello, pero el respeto en el sentido de acreditación, de las opiniones de cada cual hay que ganárselo, no depende de los títulos. De hecho, estamos siendo testigos desde hace años y también en el momento histórico en que vivimos, de personas de nivel intelectual y moral muy bajo ostentando puestos de responsabilidad, que piensan que están ahí para sacarnos de la ignorancia y regir nuestros destinos.             Creo que nunca ha habido tanto “mindungui” en este país ostentando puestos de responsabilidad. Y lo grave es que, no se saben ignorantes y se creen con derecho a dirigir nuestras vidas, simplemente por el puesto que ocupan. Suelen tener un tufo totalitario, escasitos en valores, y escasitos de inteligencia. Para mí, estos son los verdaderos “mindunguis” que tenemos que soportar.

 

Ángel Cornago Sánchez 

 

 

lunes, 14 de octubre de 2019

DEMOCRACIA Y PODER


DEMOCRACIA  Y PODER

El ser humano como grupo no encontrará nunca un sistema social estable, donde la justicia sea la regla, no haya competencia despiadada, y la guía de actuación sea la defensa de valores, el bien de la mayoría y también de las minorías. Es la antítesis de lo que somos. Somos competencia. Pero, además, en nuestra vida diaria, somos envidiosos, egoístas, avariciosos, y, unos pocos, con ansia de poder, de dominio.
En general, -aunque no todos-, los que se acercan al poder, son los más egoístas; los que utilizan los ideales como consigna sin creer verdaderamente en ellos ni tenerlos asumidos, aunque, a veces, ni ellos mismos lo saben, y lo disfrazan de bien para la mayoría; algunos incluso, se sienten redentores. Estos suelen ser los más despiadados; la historia ha mostrado y presenta suficientes ejemplos.
Para conseguir el poder, fundamentalmente utilizan la “estrategia”, prometiendo y haciendo afirmaciones sin importarles que no las vayan a cumplir, o que, al cumplirlos, el bien de la mayoría quede relegado al bien propio o de grupo.
La motivación por ideales puros, sin otros componentes, es la antítesis de lo que son. Ha habido, y, seguro que hay, personas que se mueven fundamentalmente por ideales y que son capaces de dar lo mejor de sí en defenderlos y conseguirlos. El mundo ha progresado mucho y ha sido gracias a esos hombres y mujeres que han trabajado y luchado para que así sea.
La democracia es un sistema justo, pero enseguida es contaminado por los diversos poderes para utilizarla en su provecho. Se apoderan de medios de comunicación, corrompen con planteamientos fraudulentos a personajes fácilmente manejables para ocupar los puestos. Para eso utilizan a esas personas cegadas por el medro, por figurar. La política está plagada de mindundis con poco que aportar; solo ser obedientes y meros transmisores.
Pero, indudablemente, la democracia es el mejor de los sistemas para el gobierno de los pueblos. Pero hay que estar ojo avizor, y ser críticos, porque hay poderes económicos o ideológicos, que están preparados para intentar manejarla en su beneficio, sin ningún miramiento.

Ángel Cornago Sánchez
Fotografía: propia. Ávila



las democracias están pervertidas por los diversos poderes